El Sexto Domingo de Pascua hemos celebrado la Pascua del Enfermo y en la Eucaristía nuestros hermanos enfermos, o mayores, han recibido el Sacramento de la Unción. Después participamos en un ágape fraterno en los salones parroquiales, un día muy entrañable. «Lo que hicísteis con uno de estos mis pequeños hermanos, conmigo lo hicísteis».


